domingo, 3 de febrero de 2013

LA COMUNA NUDISTA

Casimiro, viudo jubilado y con mucho tiempo libre, con el fin de encontrar cosas diferentes a las que había hecho toda su vida, decide hacerse socio de una COMUNA NUDISTA que le recomienda un amigo.
Le cuesta la matrícula 500 € y una mensualidad de 50 €. La señorita de recepción de la comuna le informa de las normas internas, que no discriminan en edad, sexo, religión y se entiende la libertad sexual como una norma social, no existiendo el concepto de pareja cerrada como en la sociedad oficial.
Casimiro, desnudo, sale a dar un paseo por la piscina y al cruzarse con una joven, nota que le sobreviene una erección. Trata de disimular pero ella le dice: - "Señor, he notado como me ha -llamado - ya que se le ha empinado su cosa al verme, así que, vaya desprendiéndose de pudores conservadores y satisfaré sus deseos como es norma de la comuna". La joven yace con él en la hierba y queda muy satisfecho.
Casimiro se fue animando cada vez más y mercha desnudo al gimnasio, al subirse a una bicicleta estática, se le escapa un sonoro "pedo". Un hombre joven, musculoso que portaba un enorme miebro, se le acerca y le dice: - "Señor, he notado como me ha -llamado - ya que su culo me ha enviado un mensaje sonoro, así que, vaya desprendiéndose de pudores conservadores y satisfaré sus deseos como es norma de la comuna". 
Casimiro sin poder andar, se dirije ya vestido, a la señorita de recepción de la comuna y le dice:
- "Me marcho, esto no es para mí"
- "Pero ¿Por qué señor?
- Mire, con sinceridad señorita, a mi edad tengo una erección cada tres meses, por contra me pego pedos unas 30 veces al día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario