Es una frase hecha antigua tanto, como que tiene su origen en la esclavitud del siglo XVIII y la compra/venta de personas de raza negra raptadas de sus respectivos países africanos. A partir de esas fechas se ha utilizado de forma racista, no cabe duda y además peyorativa y ofensiva.
Por eso, me he pensado si publicarla u obviarla, pero al final la publico porque forma parte del idioma y del reflejo de una época que dio lugar a un refrán, que por suerte ya no la utilizamos y me congratulo.
Por eso, me he pensado si publicarla u obviarla, pero al final la publico porque forma parte del idioma y del reflejo de una época que dio lugar a un refrán, que por suerte ya no la utilizamos y me congratulo.
Cierto es que, en la actualidad casi no se emplea y si a alguien se le ocurre, será increpado seguramente y con mucha razón.
Al parecer los esclavos se reunían en sus horas libres y cantaban, bailaban y armaban ruido y jolgorio, que casi nunca era bien entendido por sus amos, de ahí la frase que indica desorden y descontrol.

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