sábado, 16 de noviembre de 2019

EL EXAMEN FINAL

En la Universidad en una prueba final escrita, el catedrático marca las normas y una de ellas es que el tiempo para entregar el examen es de dos horas exactas, ni un segundo más, todo aquel que no lo hubiese entregado quedaría suspenso.
Un estudiante llegó casi una hora más tarde y el catedrático le advierte del tiempo a emplear, y le dice. ''Muy apurado va a estar usted con el tiempo''. A las dos horas el catedrático, reloj en mano, dice que ya no admitiría más exámenes, que los que no lo habían entregado estaban suspensos.
Dicho esto, el profesor se puso a leer el períodico traquilamente sentado en su mesa. El estudiante que había llegado tarde seguía escribiendo y cuando acabó se acercó a la mesa del catedrático.
- Aquí tiene mi examen.
- No lo voy a admitir, las norman estaban claras.
- Pero.. ¿Usted sabe quien soy yo?
- No, en absoluto, ni me interesa.
Entonces el estudiante rápidamente metió su examen dentro del montón que había en la mesa y se marchó silbando ante el asombro del profesor.

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