Marpuri estrenaba coche y en su primer viaje montó en el a sus amigas para celebralo.
En plena marcha, en un momento de silencio, una de las amigas que iba sentada en el sillón trasero, le toca el hombro a Maripuiri para hacerle una pregunta. Maripuri grita, se sale de la calzada, se sube a la acera y frena de mala manera.
Pasado el susto, la amiga le dice:
- Pero bueno, Maripuri ¿si sólo te he tocado el hombro?
- ¿Es que no sabéis que trabajo como conductora en un furgón fúnebre desde hace años?

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