viernes, 18 de noviembre de 2022

LA SABIDURÍA DE LA EDAD

En un juicio de una pequeña ciudad fue llamada como testigo una vecina de avanzada edad. Al ser preguntada por el abogado de la acusación si le conocía, como es preceptivo, la abuela respondió: -"Si, claro que te conozco abogado, eres el hijo de la Juani, fuiste un mal estudiante y eras un liante y mentiroso; de niño, me robabas los enanitos del jardín y te meabas en la esquina de mi fachada; de mayor engañas a tu mujer con la Encarni de la pastelería y, además, juegas en el casinillo todos los fines de semana y acabas borracho como todos ellos"- Tras esta respuesta, el abogado queda sin habla y rechaza seguir preguntando. Se levanta el abogado de la defensa para hacer su turno de preguntas y tiene que hacer la pregunta preceptiva de si le conoce a él, a lo que la abuela le responde:- "Si, a tí también te conozco, claro que si, eres el hijo de Carmina, de pequeño ya mostrabas tus inclinaciones homosexuales, robabas en el super golosinas y de mayor te gustan los jovencitos a los que pretendes comprar sus favores sexuales; se dice que eres un mal abogado". Se oye en la sala un silencio espectacular que rompe el Juez golpeando con el martillo en su mesa y llamando a ambos abogados al estrado. A poca distancia de ambos les dice el Juez sin levantar la voz: -"Señores, si alguno de ustedes vuelve a llamar a esta señora como testigo y se les ocurre preguntarle si me conoce a mí, les meto un puro que no vuelven a ejercer más en mi jurisdición"-

No hay comentarios:

Publicar un comentario