Salía ella del salón de belleza de darse unos retoques y se encontró con su amigo, Paco.
- Que guapa te veo, Carmen.
- Hola Paco, a ver ¿Qué edad me echas?
- Pues por tú sonrisa 18; por tú figura 25; por el brillo de tus ojos 29...
- Oh! que amable. Nunca pensé que me lo fueses a decir tan bonito y elegante.
- Bueno, en realidad estaba sumando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario