Esta "frase hecha": "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar", la empleamos para advertir a alguien de que cuándo vea próximo un peligro, desencuentro, desgracia etc, se prepare para afrontarlo y esté atento para evitarlo o paliarlo y que le sirva como ejemplo lo acaecido a alguien similar, vecino, compañero de gremio o trabajo, y, por supuesto, muy próximo.
El origen castellano se sitúa hacia el año 1.400 y ha evolucionado con el tiempo, aunque sigue estando muy vigente, ya que suele acertar.
He leído que en la Edad Media la palabra usada era "bardas" en vez de "barbas", las bardas eran las empalizadas que separaban las lindes de los campos de cultivo y así la frase original podría rezar: "cuando tus bardas veas arder..."

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