Empleamos esta "frase hecha": "Enemigo que huye, puente de plata", para manifestar que, consideramos que debemos dar todas la facilidades posibles, a aquellos que son rivales, oponentes o enemigos, para que nos dejen tranquilos y se alejen de nosotros, por sí mismos y por propia decisión. Obviamente, es la mejor opción y la que menos desgaste nos producirá.
El origen es castellano puro del siglo XIV y, como no, en el Quijote ya advertía éste a Sancho, de que dejase marchar a la vaquilla y no la atosigara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario