Cuando usamos esta "frase hecha": "No hay más cera que la que arde", nos referimos a que no ocultamos nada a nuestro interlocutor y, que todo lo que decimos y hacemos, es todo y todo es lo que decimos que hay, y nada más.
Dejamos bien claro que no existe nada más para evitar especulaciones.
Dejamos bien claro que no existe nada más para evitar especulaciones.
El origen es el latín, por tanto, hablamos de al menos 10 siglos de antigüedad y se supone que en tiempos de demanda de velas o cirios, se agotaron las existencias y sólo estaban disponibles las que estaban ardiendo.
La frase ha llegado hasta nuestros días y está traducida a los idiomas más importantes del Mundo
La frase ha llegado hasta nuestros días y está traducida a los idiomas más importantes del Mundo

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