Un hombre ciego entra en un bar de alterne por equivocación ayudado de su bastón, palpando se sienta en una taburete y siente como se para la música, se acaban los murmullos y se hace el silencio a su alrededor. Viendo que él podría ser el causante del silencio, decide romper el hielo contando un chiste.
- Eh tú camarero, ¿te gustaría oír un buen chiste de prostitutas?
Nadie contesta y se le acerca la dueña. - Caballero antes de que empiece su chiste, le informo de cuatro cosas que para usted son inadvertidas debido a su minusvalía: Una, el camarero es una mujer que trabaja en este bar de copas. Dos, que el portero es una mujer karateca, que cuando tenemos muchos clientes, también echa una mano a su compañeras. Tres, que vamos todas a clases de defensa personal y cuatro, que más de un chulo fornido ha tenido que salir de este local por piernas. El ciego piensa por unos instantes y contesta.
- Pues no, no lo cuento, paso de tener que explicarlo cuatro veces.

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