Es una "frase hecha", empleada desde hace siglos, de origen popular y usada con asiduidad aún en nuestros días.
Decir que algo es como una "teta de novicia", es hablar de algo excelente, en calidad o en cantidad, como si quisiésemos referirnos a algo sublime, algo especial, tanto, como si viniese de otro mundo.
El origen, puede que se propagara por algún lascivo empedernido y se refiriese a esa parte de la anatomía femenina residente en los conventos, y el sujeto fijase su atención en la excelencia de los pechos de las monjas jóvenes, pero esta explicación resulta insuficiente cuando sabemos que en Vietnam, existe el fruto de la imagen adjunta.
No, no es una teta, es una fruta..en la siguiente foto lo verás mejor y en la siguiente aún más.
Lo cultivado por aquellas tierras, es un fruto dulce que se produce en Asia, concretamente en Vietnam y se asemeja a un seno joven. El pezón del fruto, segrega una pasta parecida a la leche y su nombre oficial es ese: "Tetas de novicia".
Pero, el origen castellano puede que lo encontremos sin irnos muy lejos, solamente a unos 50 Km de Madrid en Chichón, concretamente, dónde se elaboran unos dulces, hechos por las monjas del EL CONVENTO DE LAS CLARISAS, que popularmente son conocidos como: "tetas de novicia" y es un dulce con miel, azucar, leche. Ese origen popular, y por estar hecho por las monjas del convento me cuadra más.